Excursión al avión de los caballos
Te invitamos a revivir una interesante historia.
Salimos a las 6 de mañana del día viernes para llegar a la Estancia El Sosneado y de ahí partir hacia el lugar donde se encuentran los restos del denominado “avión de los caballos”.
Estaremos 3 días y 2 noches en la montaña y luego de observar los restos del C-46 F y relatar su trágica historia regresaremos al el día domingo a San Rafael.
- “Itinerario”
Día 1 viernes
Salida 6 hs de la ciudad de San Rafael hasta la localidad del Sosneado, luego hasta el puesto. Salida hacia el campo base caminando o a caballo por el valle del colorado. Merienda en viaje. Cena en campamento.
Día 2 sábado
Desayuno. Salida hacia donde se encuentran los restos del avión. Almuerzo en viaje. Regreso al campamento base. Cena. Pernocte.
Dia 3 domingo
Desayuno. Salida hacia el puesto, Regreso a San Rafael. Fin de los servicios.
- “Servicios incluidos”
- Recepción en la ciudad de San Rafael.
- Opcional: Jueves pernocte en cabaña en San Rafael. Sin costo.
- Chequeo del material y la indumentaria.
- Bebidas y comidas en campamento y durante la marcha.
- Guiadas y baqueanos especializados.
- Caballos y monturas.
- Mulas de transporte de carga.
- Equipo de primeros auxilios.
- Seguro de Responsabilidad Civil.
- Permiso de ingreso a la Estancia el Sosneado.
- “Servicios no incluidos”
- Equipo personal
- Bolsa de dormir y aislante
- Gastos ocasionados por el abandono del programa
- Todo servicio no detallado como “incluido”
“Indumentaria recomendada”
1 mochila por persona.
2 Bolsas plásticas para residuos.
1 par de guantes (preferentemente impermeables).
2 pares de medias (1 para trekking y 1 grueso para dormir).
1 par de botas de trekking.
1 par de zapatillas.
1 gorro de lana o polar y un sombrero para el sol.
1 interior, preferentemente manga larga, tipo sintética.
1 campera de polar.
1 campera rompevientos impermeable.
1 campera de abrigo.
1 pantalón de trekking.
1 pantalón tipo impermeable.
1 par de anteojos para sol con protección UV. Un par extra de repuesto.
1 bolsa de dormir -5°C.
1 linterna tipo frontal. Pilas o baterías de repuesto.
1 par de bastones de trekking. (opcional)
1 botella para agua y termo para la marcha.
1 jarro.
1 cuchara.
1 encendedor.
- Opcional:
Carpa personal.
Equipo de higiene personal.
Botiquín y remedios personales.
Protector Solar para labios y cara factor 40.
Cámara de fotos
El que quiera puede llevar su propia montura.
Historia:
El 17 de mayo de 1960 un C-46 F (por Freighter, carguero) de la empresa Transamerican Air Transports cruzaba, con equinos y cargamento diverso, por el paso Las Leñas de San Rafael a Rancagua, en Chile, en un vuelo originado en Ezeiza vía Santiago y con destino final Panamá. Era comandante Pedro Fuentes, copilotos Fermín Gómez y Oscar Carballo, y Domingo Vacarelli mecánico. La carga principal eran siete caballos de pura sangre.
El tiempo era malo: tempestad en la alta Cordillera. Sobre el paralelo 34º 30′ S estaban envueltos en nubes los picos como el Leñas (4351metros), el Paraguay (4589) y el Sosneado (5189). -
Habiendo partido a las 11 de Ezeiza, a las 15.15 el radiotelegrafista comunicó que debido a las adversas condiciones climáticas iban a intentar el cruce de los Andes por el paso del Yeso.
La máquina, matrícula LV-GGJ (Lima Víctor – Golf Golf Junior), cruzaba sin embargo a un nivel demasiado bajo para lo que es aquélla orografía. Además parece que el piloto o el navegante un tanto se había extraviado porque no alcanzaron a cruzar por el Yeso sino más al Sur, por el paso Las Leñas (no idéntico con el valle homónimo de deportes invernales). El hecho es que una tarde nublada sobre la estancia El Sosneado a orillas de la Ruta 40, al Norte de Malargüe, se oyeron claramente los motores de un avión que evidentemente volaba bajo.
Después, nada más. Era como si al C-46 se lo hubiera tragado la tierra. Toda la búsqueda resultó vana.
Pasaron semanas, trascurrieron meses. Cambió el almanaque. Sin rastros del Curtiss. Hasta que de pronto comenzaron a suceder y a observarse cosas extrañas en la comarca. Como que dos hombres de situación económica humilde de El Sosneado habían adquirido una estación de servicio en Neuquén. Otros más, puesteros como aquellos de origen, se habían trasformado en prósperos comerciantes. Cuando la policía inició la investigación se supo que los personajes en cuestión habían llegado hasta el aparato siniestrado en lo alto del escarpado cerro Sosneado donde entre restos metálicos y esqueletos humanos y de animales había, desparramado, fajos de billetes de banco y monedas: pesos moneda nacional, dólares, soles peruanos, escudos chilenos y balboas panameños.
Hallada la punta del ovillo fue posible reconstruir toda la trama. Para los saqueadores todo se inició cuando con su vista experta observaron cómo en el comienzo del verano después de un invierno de poca nieve, en lo alto del Sosneado comenzaron a revolotear jotes, cóndores y otras aves de carroña. Recordando la desaparición del Curtiss y atando cabos, los pastores subieron hasta el lugar de la tragedia, encontrando todo en su estado natural. -
Cuando se supo del episodio se desencadenaron desde luego las versiones más inverosímiles. Como que en el Golf Golf Junior habría volado un correo del entonces fugitivo ex presidente Perón llevando al exterior su mal habida fortuna: dólares, joyas, y oro en monedas y en barras.
En rigor, nada de esto. Pero sí buenas sumas de divisas que llevaba la tripulación para gastos de viático: hotelería, comida, combustible para la máquina, etc.
El más desgraciado de todos resultó ser un puestero que viviendo en una choza, aprovechó unos papelitos verdes que encontró para tapar las ranuras por donde entraba el chiflete. Sencillamente no solo ignoraba el valor de los dólares, sino incluso de qué se trataba.
Interesante resulta el colofón de todo lo antedicho. Porque según el informe oficial sobre la causa del accidente parecería que aquello no fue un impacto (“nube con carozo”). En cambio el aparato parece haber caído por daños estructurales: entró en nubes con fuerte turbulencia perdiendo en las violentas ascendentes y descendentes el ala derecha y el plano estabilizador y elevador, piezas que se encontraron a unos 3500 metros del lugar del siniestro.